Mario Vargas Llosa cierra manifestación en contra de la independencia en Catalunya

Mario Vargas Llosa, presentado como “premio nobel de la paz” -luego vendría la rectificación- ha sido uno de los encargados de cerrar la manifestación convocada este mediodía en Barcelona por la derecha y la ultraderecha española, en contra de las aspiraciones independentistas de Catalunya.

Discurso íntegro del escritor, quien dice que España es representante de la modernidad y de la democracia europea y “romperla sería ponerla a la altura de los países del tercer mundo”

“Queridos amigos creí que me habían dado otro premio nobel ,esa es la generosidad catalana. Todos los pueblos modernos o atrasados viven momentos en que la razón es barrida por la pasión, y esta puede ser generosa o altruista cuando lucha contra el desempleo y la pobreza; o destructiva y feroz, cuando la mueven el fanatismo y el racismo. La peor de todas es la pasión nacionalista, porque es la que ha causado más estragos, ha llenado la historia de Europa, del mundo y de España de guerras, de sangre y de cadáveres. Desde hace algún tiempo el nacionalismo viene causando estragos también en Catalunya, por eso estamos aquí para pararlo, para eso han salido miles de miles de catalanes de sus casas en esta mañana soleada de otoño para luchar por la democracia, porque no creen que son traidores quienes piensan distinto a ellos (sin embargo, una de las frases coreadas estos días por los manifestante en contra de los que quieren la independencia de Catalunya es “traidores a la patria”) y no consideran al adversario su enemigo, que no ensucian sus puertas ni ensucian sus vitrinas; catalanes que creen en la democracia en la libertad en el estado de derecho en la Constitución.

Además de catalanes, esta mañana, hay aquí miles de hombres y mujeres venidos de todos los rincones de España, incluso del perú, a decirles a los amigos catalanes que no están solos, que estamos con ellos, que daremos a su lado la batalla por la libertad. Estamos armados de ideas de razones y de una convicción profunda, que la democracia española está aquí para quedarse y que ninguna conjura independentista la destruirá. No queremos que los bancos y las empresas se vayan de Catalunya, como si fuera una ciudad medieval acosada por la peste, no queremos que los ahorristas catalanes retiren su dinero por la desconfianza que les genera el futuro de Catalunya. Queremos que los capitales vengan para que Catalunya siga siendo industriosa, siga siendo la locomotora del desarrollo y de la prosperidad de España, como lo fue cuando yo viví aquí. Eran los últimos años de la dictadura y ninguna ciudad como Barcelona aprovechó tanto para atraer hasta aquí a los grandes logros de la vanguardia, por eso venían aquí los españoles, porque sus aires eran ya los de Europa, es decir, los de la democracia y la civilización. En esta Catalunya se reunieron los escritores españoles y latinoamericanos, aquí llegaron muchachos y muchachas que venían de Latinoamérica, porque aquí había que estar si se quería tener un nombre en la cultura, así como lo habíamos hecho nosotros antes en París.

Barcelona tiene que volver a ser la capital de la cultura de España. Esta ha sido una sociedad de acogida de andaluces, gallegos, extremeños y de gente de toda España que ha creado esta sociedad multicultural y multilingüística que es España. España es también tierra de libertad y de legalidad, eso el independentismo no lo va a destruir. Se necesita más que una conjura del señor “Puigmont” ( por referirse a Carles Puigdemont, president de Catalunya), del señor Junqueras (vicepresident de Catalunya) y de la señora- ha tenido que preguntar el nombre de la presidenta del Parlament catalán, Carmé Forcadell– “Forradel”, para destruir lo que han construido 500 años de historia, no lo vamos permitir, aquí estamos ciudadanos pacíficos que creemos en la coexistencia, en la libertad. Vamos a demostrarles a esos independentistas minoritarios que España es ya un país moderno, que ha hecho suya la libertad en contra de una conjura que quiere hacerlo retrocede a país tercermundista. Esta manifestación supera todo lo que el más optimista de los organizadores consideraba, es una demostración maravillosa de que Barcelona de que Catalunya como el resto de España están por la democracia por la legalidad y por la libertad. ¡Viva la libertad! ¡Visca Catalunya! Y ¡Viva España!”

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Psicóloga peruana fue uno de los héroes anónimos del atentado de Barcelona

Este fin de semana el ayuntamiento de Barcelona y el Parlament de Catalunya distinguen a todos voluntarios así como a la Policía Municipal y los Mossos d’Esquadra -la policía autonómica catalana- por la labor realizada luego del atentado terrorista ocurrido en Barcelona el pasado 17 de agosto. Entre los condecorados hay una peruana, Rocío Gamboa, psicóloga de profesión, y una de las personas que desde el día de la tragedia y durante casi tres semanas se ha dedicado ayudar a las víctimas. 

“La gente estaba en shock, su equilibrio emocional había sido roto y había que darles el soporte necesario para superar la situación”. Estas palabras son de “La Perucha”, es así como conocen a la psicóloga peruana Rocío Gamboa en Cruz Roja de Barcelona y de Mataró, en Catalunya. Rocío es una de las profesionales que estuvo a cargo de la atención de las víctimas y familiares de los afectados en el atentado terrorista de La Rambla de Barcelona.

Rocío Gamboa es una cuzqueña de 52 años, que desde hace menos de una década emigró a Catalunya por motivos familiares y laborales. Su marido ya trabajaba en tierras mediterráneas, unos meses después a ella también le ofrecieron un trabajo y como la familia debía estar unida, ella y sus dos hijos  dejaron el Perú y aterrizaron en Barcelona y de allí a Mataró, ciudad costera ubicada a 30 km al norte de Barcelona y donde ahora trabaja como psicóloga de Cruz Roja.

La psicóloga peruana acudió a atender a las víctimas del atentado en respuesta a un llamado del ERIE (Equipo de Respuesta Inmediata de Emergencia Psicosocial) de Cruz Roja Barcelona en donde ella es voluntaria. El ERIE, según la página web de la entidad, “es un Plan de Intervención en Socorros y Emergencias que gestiona todos los recursos materiales y humanos destinados a atender a la población en casos de accidente, desastre, emergencias o posibles situaciones de riesgo”.

Rocío además de atender a los afectados en un primer momento, también se encargó de hacerles un seguimiento durante su ingreso hospitalario y de acompañar a los familiares de las víctimas en la identificación de los fallecidos, también pudo atender a la mujer peruana que estuvo en La Rambla aquella fatídica tarde de jueves, “ella está bien, no sufrió heridas físicas, pero está emocionalmente afectada y, como todos, debe pasar por un proceso de aceptación de lo ocurrido”.

El atentado de La Rambla no es la primera tragedia en la que Rocío presta servicios, ella también fue llevada a Francia por Cruz Roja en 2015 para atender a los familiares de las víctimas del accidente aéreo de la compañía Germanwings, en el que uno de los pilotos se suicidó encerrándose en la cabina y dejando caer el avión con sus 160 ocupantes -entre pasajeros y tripulación-. La tragedia en la que no hubo sobrevivientes, fue catalogada como la peor catástrofe de la aviación europea en los últimos 5 años.

Rocío además de voluntaria de Cruz Roja, también colabora en el Consulado de Perú en Barcelona, “allí, desde hace 4 años, doy servicios de orientación a los compatriotas que lo necesitan los terceros sábados de cada mes”.  Pero esta cuzqueña dulce, risueña, que habla lento y bajito también colabora en la ciudad que la acoge en otros proyectos de ayuda a los más necesitados, “uno es el Centro de Día L’Andana para personas en peligro de exclusión social”.

El otro voluntariado de Rocío es el que la hace responsable del proyecto de Pisos Socioeducativos de Mataró, pensado también para dar vivienda a personas indigentes que primero pasan por una evaluación y para rematar con toda la sencillez que la caracteriza, Rocío me cuenta que también participa en la UES -Unidad de Emergencia Social de Mataró- y con ellos dos noches a la semana reparte por diferentes puntos de la ciudad bebidas calientes y algo de comer a las personas que viven en las calles.

Rocío Gamboa es una gran peruana y deja muy en alto el nombre del país, ella dice que además le preocupa hacerlo porque quiere demostrar que somos personas dignas, trabajadoras y generosas.  Y ella es ejemplo de todo ello. A continuación la entrevista que le realice esta semana en la delegación de Cruz Roja en Mataró donde es la única extranjera en plantilla.

La Ciudad de la Luz tiene un nuevo atractivo para los niños y no es Disneyland París

Una serie de animación arrebata a las niñas y niños de todo el mundo. París es el escenario y sus locaciones forman parte de la lista de monumentos históricos de Francia

Hace unos días y debido a las vacaciones de verano estuve en París con mi pequeña familia. Mi marido y yo queríamos verlo todo: museos, castillos, callejuelas de conocidas películas, cementerios con honorables muertos, catedrales, la torre Eiffel, Montmartre, Montparnasse, Versailles, y lo que se nos pusiera por delante. Mi hija de 11 años sólo quería pasear en barca por el Sena, dibujar – que no subir- la torre Eiffel e ir a una pastelería.

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Y no es que mi única hija sea una gourmet que va por las ciudades probando las especialidades pasteleras y culinarias, que también – para sus 11 años debo admitir que es más valiente que yo a la hora de degustar nuevos sabores- pero no, ella quería ir a una pastelería específica de la cual no sabía ni la ubicación, ni si sus especialidades serían de su agrado porque no se la había recomendado nadie, daba igual, ella quería ir a la pastelería “Dupain Cheng”.

Superhéroes y pastelerías

Y es que la pastelería Dupain Cheng no es otra que la regentada por el padre y la madre de Ladybug, la heroína de una serie de televisión infantil que cada mediodía a la vuelta del colegio veo con mi hija, no tanto por gusto como por imposición infantil. Los que son padres o madres saben que en casa los dueños del mando a distancia son los “locos bajitos”, que en la primera infancia nos hacen ver una y otra vez las mismas películas. Por ejemplo, conozco cada gesto, cada mueca y cada guiño de Peter Pan.

Miraculous: Las aventuras de Ladybug”, es el nombre de una serie de animación francesa-japonesa-coreana, que se transmite en más de 120 países, además con sus más de 230 licencias alrededor del mundo, “tiendas de países como Brasil, Reino Unido, España y Francia, han obtenido un gran impacto en la venta de sus figuras y productos de moda con la temática de sus personajes principales, y se espera que se produzcan más productos y juguetes durante los próximos meses”.
Los personajes de la serie son dos estudiantes de secundaria: Marinette y Adrien, quienes gracias a los Knamis, pequeñas criaturas de temática animal, se convierten en superhéroes. Ella es Ladybug y él Chat Noir o Cat Noir. Ambos tiene la importante misión de defender a los ciudadanos de París del mal, por ello deben capturar a los Akuma, criaturas oscuras con las cuales el supervillano de la serie pretende hacerse con los “miraculous” de la pareja.
Los “miraculous” en francés, son los llamados “prodigios”, joyas mágicas que con la intervención de los Knamis ayudan a sus poseedores a transformarse en superhéroes con características de animales y además les otorgan superpoderes. En las manos equivocadas, los “miraculous” pueden ser usados para hacer el mal.

Los superhéroes adolescentes desconocen sus identidades. Bajo la malla de Chat Noir, Martinette no sabe que se encuentra Adrien, su amor platónico; por su parte, Chat Noir tampoco sabe que Ladybug, su novia ideal, es su compañera de clase. Y claro, como si eso no fuera suficiente para atrapar la atención de una preadolescente también está Chlóe, la hija del alcalde de París enamorada hasta el tuétano de Adrien y capaz de hacer todo para conquistarlo.

Mi hija además de los deseos antes mencionados, y sobre todo de querer ir a la pâtisserie Dupain Cheng, tenía algunos otros pedidos: comprarse una “boina parisina” y comerse una crepe. La boina fue lo primero que pudo concretar y para que no se diga que no tengo espíritu lúdico, compramos sendas boinas y como era de rigor nos fotografiamos con ellas. En mi descargo debo decir que no fuimos las únicas madre e hija paseando y fotografiándose con “boinas parisinas”.

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La visita a la pâtisserie Dupain Cheng fue el segundo deseo cumplido. En nuestro tercer día en París decidimos ir a conocer el negocio de los padres de Martinette: el señor Dupain, un panadero y pastelero francés y su esposa la señora Cheng, mujer de origen chino que en la serie regenta el negocio. Con la ayuda de Google, que todo lo sabe, conseguimos la ubicación de la pastelería y hacia allí nos dirigimos. Y mientras eso hacíamos, mi hija imaginaba las mil y una maneras en las que le explicaría a sus amigas -también fans de la serie- que estuvo en la panadería de “Ladybug”.

“A Montmartre si’l vous plait”. El taxi demoró media hora en llegar. Puedo asegurar, que hasta el momento, estos han sido los 30 minutos más largos en la vida de mi hija pues además de la expectación ella tenía dudas de que el local existiese en realidad. Yo esperaba que llegasemos al mencionado “quartier” y que una vez allí, como paseando, encontrásemos el establecimiento, pero no, la “pâtisserie” nos encontró a nosotros.

Al llegar a Montmartre, uno de los barrios más bohemios, pintorescos y -dependiendo de la hora- uno de los más peligrosos de París, el taxista tomó una amplia avenida, era la Rue de Caulaincourt, cuando vi el rótulo que indicaba la calle se me pusieron los ojos como plato y le dije que nos dejase en el número 48, el hombre se sorprendió, pero actuando con absoluta discreción europea, al llegar al número requerido detuvo el auto y nos indicó cómo podíamos luego llegar a la parte más turística de Montmartre.

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Y es que el 48 de la Rue de Caulaincourt era la “Boulangerie Pâtisserie Boris”, la pastelería de los padres de Ladybug, y era tal cual salía en la serie, y estaba allí frente a nosotros, el local que mi hija no creía que existiese, pero que igual nos arrastró hasta allí para confirmar o desmentir su existencia. Mi hija bajó del taxi y su carita era impagable, sus ojos brillaban tanto que no pude evitar que los míos brillasen también.

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La “Pâtisserie Boulangerie Boris”, gestionada por Boris Lumé desde el año 2013, es un establecimiento con un siglo de funcionamiento, incluso forma parte de la lista de monumentos históricos de Francia. Según algunas informaciones que circulan por la red, esta pastelería aparece en la serie porque Thomas Estruc -su creador- es amante de las especialidades del lugar. También afirman que la famosa actriz Meryl Streep adora el Petit Choux -hojaldre relleno de nata- de “Pâtisserie Boris”.

pastisseridibujos-y-rela-1Mi marido sacó rápido el móvil de su bolso y se puso a tomar las pocas fotos que le permitió hacer la batería a punto de morir. Mi hija saltaba, gritaba en silencio y nos miraba agradecida.

La emoción no la dejaba ni entrar al local y cuando lo hicimos grande fue la sorpresa al encontrarnos con un joven y una mujer chinos dirigiendo el lugar. Hasta en eso la serie había sido fiel.

Mi locuaz y extrovertida hija fue incapaz de dirigirse ni al joven ni a la mujer, sólo me miraba con carita de “mamá pellizcame, mamá ayúdame”, así que tuve que ser yo la que preguntase si nos encontrábamos en la panadería pastelería de…., –“Miraculous Ladybug”, termino mi pregunta el joven al mismo tiempo que asentía con la cabeza; la mujer sonrió y mientras el shock de mi hija iba en aumento, compramos unos pastelitos porque quería pedirles una foto y no quería ser una fresca que sólo entra en busca de una imagen.

Pedimos lo primero que vimos en las estanterías, eran sendas masitas rellenas con trufa, pistacho y nata, estaban buenísimas, pero no recuerdo el nombre porque la emoción nos embargaba a todos, quizás era el Petit Choux de Meryl Streep. Luego de pagar les pedí si por favor podían tomarse una foto con mi hija que ya hiperventilaba, muy generosamente el joven y la mujer aceptaron y la sonrisa de mi niña era para enmarcarla. Sonreía con el alma.

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Fiesta y Crepes en el Sena

Luego de caminar de museo en museo -mi hija quiere ser dibujante y crear personajes e historias para Pixar así que ver pintura le interesa mucho, aunque no tanto como para caminar dos días por el Louvre sin protestar- el pedido de la crepe se volvió letanía y la razón esgrimida de lo más convincente: “estamos en Francia y no podemos irnos sin comer crepes porque las crepes son francesas”, insistía.

Después de un nocturno paseo a pie por el Sena, desde el Louvre hasta la Torre Eiffel, queríamos subir ese hermoso montón de fierro iluminado, ya lo habíamos hecho de día, pero queríamos ver París de noche, desde lo alto, iluminado por miles de puntitos de luz, unos quietos y otros en movimiento, unos dándole vida al mobiliario urbano y otros chisporroteando por las calles, dirigiéndose hacia algún lugar, nosotros no. Nosotros sólo mirábamos y pensábamos en crepes, mi hija no permitía que las olvidásemos.

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Al descender de las alturas y acabada la poesía, escuchamos por enésima vez: “tenemos que ir a comer crepes porque estamos en París “, así que a punto de la medianoche nos dirigimos a un puesto de crepes ubicado a orillas del Sena, porque el Sena de noche “es una fiesta” y su margen izquierda está plagada de bares y restaurantes llenos hasta los topes. Tras una larga cola y de hacer enfadar al cocinero porque no quería fotos, comimos las crepes más caras y olvidables que nos hemos comido jamás. Pero era una crepe francesa y a mi hija, durante los primeros 5 minutos, le supo a gloria.Ainacrep

Place des Vosges

Cumpliendo sus deseos y de casualidad, mi hija también pudo conocer la “Place Des Voges”, importante por ser una de las plazas más antiguas de París, aunque para mi hija sólo era otra de las locaciones de “Ladybug”. Originalmente conocida como “Plaza Real”, la “Place des Vosges” fue construida por orden de Enrique IV entre los años 1605 y 1612. El recinto fue inaugurado con una gran fiesta celebrando la boda entre su hijo, Luis XIII, rey de Francia y Ana de Habsburgo, quienes a su vez se convertirían en los padres de Luis XIV, el llamado “Rey Sol”.

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Esta plaza también es importante porque en uno de sus laterales encontramos la casa de Víctor Hugo, el célebre novelista francés autor de “Los Miserables”.

Destruida durante la revolución francesa y reconstruida entre 1818 y 1825, la “Place Des Vosges” es uno de los lugares más emblemáticos de Le Marais que, según la guía turística de la ciudad, es el barrio gay más importante de París y un eje comercial y artístico interesante, pues la zona está llena de galerías, tiendas, cafés y restaurantes; y todo diseñado con muy buen gusto, y, sobre todo, respetando el patrimonio histórico.

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No soy la mejor madre del mundo, ni la más dedicada, tampoco soy de aquellas que se priva de vivir porque la maternidad es la empresa más importante de toda mujer, no. Soy madre pero no he dejado de ser mujer y por eso admito que criar a un hijo es una de las tareas más complicadas, viajar con ellos lo es más porque se cansan, se aburren y lo quieren todo y nada, sin embargo, la cara de mi hija cumpliendo sus deseos en París no tiene precio y me ha hecho reconciliarme con la maternidad, por lo menos por unos días.

#NiUnaMenos saca roncha

Protestar en contra del feminicidio es vital, pero para algunos, los y las que marcharon en Perú este 12A sólo tenían una agenda perversa, roja y discriminadora.

La segunda edición de #NiUnaMenos en Perú, ha generado diversas reacciones en la red. Muchos y muchas -desde sus puestos de poder o sólo porque pueden, o porque las redes no son selectivas con los comentarios- se han llenado la boca en decir que esta marcha no servía de nada, porque no era saliendo a las calles que se iba a acabar con el feminicidio. Para muestra un botón encontrado en el muro de Facebook de alguien, de quien no tengo porque poner en duda ni su nivel de información ni de preparación.

Post de Facebook

“Desde que se hizo la anterior marcha “Ni una menos”, hace un año, la violencia contra la mujer no se ha visto disminuida, por el contrario aumentó, no solo por obra de la mano del hombre sino de la mujer, que al parecer, disfrutan al maltratar de diversa forma a su propio género. Lo veo todos los días en la televisión, en el facebook, en la prensa diaria . Sarta de hipócritas. No creo en estas marchas que se convierten en realities y en un lugar que lo consideran aparente para tomarse un selfie”.

Mi respuesta en Facebook

“Una cosa son los feminicidios y el maltrato ejercido contra la mujer en forma de violaciones y golpes, y otra cosa el ejercicio del “machismo” de algunas mujeres contra otras. Así pues no es comparable cegar la vida de una mujer o tomarla por la fuerza, a las críticas veladas o directas o a los juicios de valor de una mujer emitidos en contra de otra. Así que no creo que sea válida tu comparación para llegar a concluir que las marchas en defensa de la mujer son ‘inútiles, hipócritas y un pretexto para hacerse selfies’.

Miles de mujeres en nuestro país y millones en el mundo necesitan que se haga ruido, que se visibilice su sufrimiento. Y no son sólo las mujeres las que deben de salir a protestar los hombres de bien también deberían de hacerlo para mostrar su rechazo al abuso y asesinato de otro ser humano. El día que la misma cantidad de mujeres y de hombres estén en las calles caminando, gritando y agitando pancartas en contra del feminicidio, ese día podremos respirar un poco más tranquilas porque eso querrá decir que algo está cambiando, mientras tanto es mejor NO tirar piedras al tejado que no se ayuda a construir”. #NiUnaMenos

Réplicas varias

Las respuestas al post mencionado -en su mayoría- se sumaban a lo dicho por el dueño del muro, y es muy curioso porque tanto ellas como ellos manifestaban que las protestas en las calles de nada sirven. Y me vienen a la mente todas las marchas y protestas que se organizaron allá por el año 2000 para sacar a Alberto Fujimori del poder cuando él se atornillaba al asiento presidencial, y si no recuerdan algunos porque salimos a las calles fue que logramos expectorarlo.

A continuación la respuesta de una mujer que concitó mi atención: “Completamente de acuerdo … Una marcha o cien no van a parar con la violencia, se hace necesario tomar otras alternativas…”. Y sí pues las marchas directamente e inmediatamente no paran injusticias, el objetivo de una marcha es poner de manifiesto una situación anómala, es decir basta a una situación injusta, es luchar para acabar con un problema.

Mi respuesta a este comentario: “Obvio, las marchas por sí solas no detienen ni arreglan el problema, lo VISIBILIZAN y presionan para que formen parte de la agenda política del país y del mundo. Si en Londres a mediados del siglo XIX un grupo de mujeres no hubiese salido a protestar a las calles posiblemente las mujeres aún no tendríamos derecho al voto. ¿Te suena de algo la lucha de las sufragistas?

Por si tampoco no lo sabías, el Día de la Mujer, o el Día de la Mujer Trabajadora conmemora la muerte de 123 trabajadoras que protestaban en NY por tener una jornada laboral digna y un sueldo acorde con la misma. Ellas murieron quemadas en una fábrica porque no pudieron escapar a un incendio, ellas trabajaban encerradas –¿Malvinas?– o sea eran esclavas mal pagadas.

Así que si hoy puedes trabajar, tener un horario decente (sueldo no digo porque aún por el mismo trabajo cobramos menos que los hombres) e irte a casa sin esperar que alguien venga a quitar el candado también es por ellas, porque se atrevieron a manifestarse y a protestar”.

#SoyMujerNoFeminista ¡Auch!

Desde hace unos días se ha desatado en Perú una corriente en contra del feminismo que proviene de un grupo de mujeres. Ellas afirman que las mujeres feministas son unas dictadoras proabortistas y que promueven modelos que van en contra de la familia tradicional: mamá, papá, hijitos. Para ellas, el feminismo es poto, pichi, caca, pedo. Porque ellas -dicen- defienden los derechos de todos, no sólo los de las mujeres, por eso y porque saben de tecnología también tienen otro hashtag: #NadieMenos.

Durante estos días he leído todo lo que he tenido a mi alcance no sólo respecto a la creciente demonización del feminismo sino que he encontrado incluso comentarios de algunos y algunas que comparan al feminismo con el machismo, es decir papas con camotes. Y sí pues, ambos son comestibles pero uno es dulce y el otro no, así que no son comparables, no podemos decir que unos es más rico que el otro porque tienen gustos en las antípodas.

Lo mismo ocurre con el feminismo y el machismo, el primero lucha por condiciones de vida iguales para todos, el feminismo es horizontal, mientras que el machismo es vertical porque defiende la supremacía del hombre sobre la mujer. El machismo considera a la mujer como un ser débil y frágil que necesita la protección y aprobación del macho para existir y es en ese sentido que se ha desarrollado la sociedad desde tiempos ancestrales. Así que no, NO todos los “ismos” son iguales ni comparables.

¿Ni una menos: la marcha perversa?

Según un blog publicado esta semana, #NiUnaMenos tiene una agenda oculta, oscura y pervertida. “Hace un año se realizó en Lima la primera versión de la marcha feminista NI UNA MENOS. En esa oportunidad el tema que convocaba era un razonable rechazo a la violencia en contra de las mujeres. En apariencia nadie podía estar en contra de ese concepto. La violencia de un hombre contra una mujer es algo condenable desde todo punto de vista. Como otras tantas formas de violencia”, afirma el firmante de la nota.

Prosigue: “En esa oportunidad sin embargo advertimos que esa convocatoria no era más que una fachada, una máscara que el feminismo radical, uno de los brazos del neo marxismo, adoptaba, para cual caballo de Troya, introducir otras causas y otras banderas. Ingenuamente mucha gente marchó en esa oportunidad pensando que lo hacían en contra de la violencia hacia la mujer, ignorando que con su participación convalidaban una agenda perversa”.

Y me pregunto yo qué quiere decir el autor de la publicación con aquello de que la marcha es “una máscara del feminismo radical, uno de los brazos del neo marxismo”. ¿Qué es el feminismo radical, ¿no querer más mujeres asesinadas ni maltratadas? porque, que sepamos ese es el objetivo de la marcha. Por otro lado, en qué quedamos, no era que las feministas éramos “feminazis”, ahora somos “neo marxistas”. No pues, para luchar contra algo se han de tener muy claras las cosas porque volviendo al ejemplo de las papas y los camotes, NO podemos ser las dos cosas a la vez.

Luego de todo lo dicho también me pregunto: ¿hay una agenda política y social para desvirtuar la lucha feminista? Y me respondo: , porque las mujeres mejor tranquilitas en sus casas, haciendo la comida y cuidando a los hijitos, y si trabajan, pues bien, pero en puestos menores, cobrando poquito para que no tengan la tentación de descuidar ni el hogar, ni la educación de sus vástagos. Ellas están para ver como se encumbran sus maridos; porque así es la vida pues, porque “detrás de todo gran hombre hay una siempre gran mujer”. Al lado no, NO es lo normal.

Lo terrible es que desde cierto sector femenino se combata al feminismo, pregonando que la defensa de los derechos de la mujer no es otra cosa que el sometimiento del hombre y eso NO, NO y NO, porque todos somos iguales pues. Y , esto es tan contradictorio como el pobre de derechas, el trabajador misio ( sin dinero) que no vota a la izquierda porque son comunistas, y cada día le dicen que si no ve lo que Maduro hace en Venezuela, así que por si acaso, desde su miseria sigue votando naranja para no vivir en un país rojo como el demonio.

(naranja: color con el que se identifica al partido del expresidente Alberto fujimori y que encabezado ahora por su hija Keiko Fujimori -2 veces candidata a la presidencia del Perú- representa a la derecha peruana)

(foto:Andina)

 

Vive hace 20 años en la calle y afirma que él nunca morirá

Félix es un sin techo en las calles de Barcelona, pero se niega a que lo vean como a un mendigo. Dueño de un pasado delictivo y enfermo de VIH afronta con dignidad y mucho carácter la vida y la soledad

Traficante de drogas, ladrón, truhán, amante impertérrito, enviciado lector y hablador interminable, así es Feliciano Labinarrería, Félix para todo el mundo. Feliciano es el nombre de su padre y cada vez que lo menciona una maldición vomita. Feliciano no fue buen padre, ni buen marido, por eso, uno de los primeros recuerdos de Félix es su madre escapando de golpes y maltratos, con su hijos a cuestas, para luego reincidir.

“Algún día lo tengo que entrevistar”, es una frase que por años me repetía y le repetía a mi familia, cuando en nuestras visitas a Barcelona pasábamos por la autopista B-10 a la altura de Sant Adrià del Besós -ciudad del área urbana de Barcelona-  y veía un hombre al lado de la vía, viviendo en un auto viejo, rodeado por pequeñas estanterías llenas de libros, cacerolas, botellas, latas de cerveza y un pequeño y vetusto sofá.

Más de 5 años pasaron hasta que un día decidí hablar con ese hombre misterioso que verano e invierno estaba allí, al lado de la autopista, leyendo o cocinando o simplemente relajado mirando la vida y los autos pasar. “¿Podemos hablar?” – le pregunté; “sí claro” -contestó. “No eres la primera que me entrevista, hace tiempo estuvo por aquí un holandés y también me grabó porque yo no tengo problemas para hablar”.

Y la conversación fluyó durante más de un hora. Félix habló de su vida, de Francisco Franco -el dictador que sumió a España en uno de los periodos más oscuros de su historia- y hasta de la conquista de América y también de los americanos del norte. Félix es verborreico, expresivo, grita cuando se enfada y cuando no, también; y NO, no es un mendigo. Según dice, en sus más de 20 años en la calle nunca le ha pedido nada a nadie: “antes robo”, afirma.

Félix -una de las 900 personas que viven en la calle en Barcelona (Cifra Arrels Fundació)- no quiere techo, ir a un albergue ni se lo plantea, no quiere que lo controlen, ni que lo traten como a un desvalido. Félix tiene SIDA y cuando llegue el momento confiesa que la eutanasia será la solución. Ahora, cuando paso por la autopista B-10 ya no le veo. “Mamá el señor del coche ya no está y sus cosas tampoco”, dice mi hija desde el asiento trasero, y no sé si su momento ya llegó o simplemente se ha mudado.

Félix también podría estar en Andalucía, allí tenía a Cristina, una amiga a la que quería conocer para intimar como les apeteciera. Prefiero esta opción. Félix fue muy generoso conmigo, habló y habló, se vació y siguió hablando, talvez yo era la primera persona del día con la que hablaba o talvez porque explicar sus batallas -ciertas o inventadas- le hacía sentir vivo. Tan vivo como lo pueden ver y escuchar ustedes mismos.

Antes de escribir esta nota hice una búsqueda en Google del apellido de Félix pues no me sonaba de nada, y efectivamente no lo encontré -lo cual me resultó bastante extraño porque Google “todo lo sabe”- sin embargo, lo acepte como válido porque fue él mismo quien me lo dijo. Pocas horas después de publicar este blog, el apellido Labinarrería ya existe para Google.

Alumnos de una escuela secundaria de Catalunya protestan contra la homofobia

“Ser homosexual es tan antinatural como ser tuerto o cojo”. Esta frase, que parece salida de boca de uno de los integrantes del colectivo #conmishijosnotemetas, fue emitida por un profesor en una escuela secundaria de Catalunya. Acto seguido los alumnos a los que se dirigía abandonaron la clase.

Todo comenzó cuando este lunes, en la escuela Gili y Gaya de LLeida -una de las 4 provincias catalanas- el profesor de filosofía hablaba del amor y de los sentimientos en una de sus clases, el problema vino cuando se enzarzó en una discusión sobre las relaciones de pareja con un alumno.

Según ‘pontificaba’ el profesor, el amor de pareja sólo puede darse entre un hombre y una mujer. Un alumno se atrevió a cuestionarlo y le dijo que las relaciones amorosas también surgían entre personas del mismo sexo . “Eso sólo puede ser amistad”, dijo el maestro. Ante tal respuesta el alumno se levantó del pupitre y dejó la clase.

Pero lo peor vino después, el profesor perdió el decoro y le dijo al resto de sus alumnos que la homosexualidad era “antinatural”, así que de forma natural, en señal de protesta y en solidaridad con su compañero, la mayoría de los estudiantes dejó la clase a ver si así el “filósofo” reflexionaba sobre su revelada homofobia.

Por eso este miércoles, más de 200 adolescentes protestaron a las puertas del Instituto Gili y Gaya. Caras pintadas con los colores de la bandera LGTBI, carteles en los que se podía leer “love is love” y consignas a favor de la tolerancia fueron los protagonistas de una jornada en la que la indignación reinó.

“Señor profesor, la homosexualidad existe en 450 especies. La homofobia sólo en una. Las personas LGTBI no somo antinaturales, ni estamos enfermas. Las personas LGTBI queremos y follamos como queremos. Las personas LGTBI no permaneceremos calladas delante de las constantes agresiones que recibe nuestro colectivo”. (Palabras de uno de los alumnos del Instituto Gili y Gaya expresadas durante la protesta)

Además de salir a manifestarse, los estudiantes han denunciado al profesor ante la dirección del centro de estudios, y la directora les ha dado la razón. “El claustro educativo dice tolerancia cero contra la homofobia. Nuestra prioridad como proyecto educativo es formar personas libres, tolerantes y respetuosas”. 

Desde el “Departament d’Ensenyament”, responsable del sector Educación en Catalunya, se ha respaldado a los estudiantes y se ha dicho que el profesor quiere disculparse. Sin embargo, las disculpas no son necesariamente una muestra de tolerancia, nadie cambia de forma de pensar en 48 horas, menos en temas tan sensible como este.

Así que SÍ, en todas partes se cuecen habas, lo importante es cómo reaccionemos ante las muestras de intolerancia y hasta de indolencia por el bienestar de todos los integrantes de la comunidad. Las personas LGTBI existen, no podemos negarlas y mucho menos podemos impedirles desarrollarse social y afectivamente, eso SÍ que es ANTINATURAL.