La Ciudad de la Luz tiene un nuevo atractivo para los niños y no es Disneyland París

Una serie de animación arrebata a las niñas y niños de todo el mundo. París es el escenario y sus locaciones forman parte de la lista de monumentos históricos de Francia

Hace unos días y debido a las vacaciones de verano estuve en París con mi pequeña familia. Mi marido y yo queríamos verlo todo: museos, castillos, callejuelas de conocidas películas, cementerios con honorables muertos, catedrales, la torre Eiffel, Montmartre, Montparnasse, Versailles, y lo que se nos pusiera por delante. Mi hija de 11 años sólo quería pasear en barca por el Sena, dibujar – que no subir- la torre Eiffel e ir a una pastelería.

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Y no es que mi única hija sea una gourmet que va por las ciudades probando las especialidades pasteleras y culinarias, que también – para sus 11 años debo admitir que es más valiente que yo a la hora de degustar nuevos sabores- pero no, ella quería ir a una pastelería específica de la cual no sabía ni la ubicación, ni si sus especialidades serían de su agrado porque no se la había recomendado nadie, daba igual, ella quería ir a la pastelería “Dupain Cheng”.

Superhéroes y pastelerías

Y es que la pastelería Dupain Cheng no es otra que la regentada por el padre y la madre de Ladybug, la heroína de una serie de televisión infantil que cada mediodía a la vuelta del colegio veo con mi hija, no tanto por gusto como por imposición infantil. Los que son padres o madres saben que en casa los dueños del mando a distancia son los “locos bajitos”, que en la primera infancia nos hacen ver una y otra vez las mismas películas. Por ejemplo, conozco cada gesto, cada mueca y cada guiño de Peter Pan.

Miraculous: Las aventuras de Ladybug”, es el nombre de una serie de animación francesa-japonesa-coreana, que se transmite en más de 120 países, además con sus más de 230 licencias alrededor del mundo, “tiendas de países como Brasil, Reino Unido, España y Francia, han obtenido un gran impacto en la venta de sus figuras y productos de moda con la temática de sus personajes principales, y se espera que se produzcan más productos y juguetes durante los próximos meses”.
Los personajes de la serie son dos estudiantes de secundaria: Marinette y Adrien, quienes gracias a los Knamis, pequeñas criaturas de temática animal, se convierten en superhéroes. Ella es Ladybug y él Chat Noir o Cat Noir. Ambos tiene la importante misión de defender a los ciudadanos de París del mal, por ello deben capturar a los Akuma, criaturas oscuras con las cuales el supervillano de la serie pretende hacerse con los “miraculous” de la pareja.
Los “miraculous” en francés, son los llamados “prodigios”, joyas mágicas que con la intervención de los Knamis ayudan a sus poseedores a transformarse en superhéroes con características de animales y además les otorgan superpoderes. En las manos equivocadas, los “miraculous” pueden ser usados para hacer el mal.

Los superhéroes adolescentes desconocen sus identidades. Bajo la malla de Chat Noir, Martinette no sabe que se encuentra Adrien, su amor platónico; por su parte, Chat Noir tampoco sabe que Ladybug, su novia ideal, es su compañera de clase. Y claro, como si eso no fuera suficiente para atrapar la atención de una preadolescente también está Chlóe, la hija del alcalde de París enamorada hasta el tuétano de Adrien y capaz de hacer todo para conquistarlo.

Mi hija además de los deseos antes mencionados, y sobre todo de querer ir a la pâtisserie Dupain Cheng, tenía algunos otros pedidos: comprarse una “boina parisina” y comerse una crepe. La boina fue lo primero que pudo concretar y para que no se diga que no tengo espíritu lúdico, compramos sendas boinas y como era de rigor nos fotografiamos con ellas. En mi descargo debo decir que no fuimos las únicas madre e hija paseando y fotografiándose con “boinas parisinas”.

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La visita a la pâtisserie Dupain Cheng fue el segundo deseo cumplido. En nuestro tercer día en París decidimos ir a conocer el negocio de los padres de Martinette: el señor Dupain, un panadero y pastelero francés y su esposa la señora Cheng, mujer de origen chino que en la serie regenta el negocio. Con la ayuda de Google, que todo lo sabe, conseguimos la ubicación de la pastelería y hacia allí nos dirigimos. Y mientras eso hacíamos, mi hija imaginaba las mil y una maneras en las que le explicaría a sus amigas -también fans de la serie- que estuvo en la panadería de “Ladybug”.

“A Montmartre si’l vous plait”. El taxi demoró media hora en llegar. Puedo asegurar, que hasta el momento, estos han sido los 30 minutos más largos en la vida de mi hija pues además de la expectación ella tenía dudas de que el local existiese en realidad. Yo esperaba que llegasemos al mencionado “quartier” y que una vez allí, como paseando, encontrásemos el establecimiento, pero no, la “pâtisserie” nos encontró a nosotros.

Al llegar a Montmartre, uno de los barrios más bohemios, pintorescos y -dependiendo de la hora- uno de los más peligrosos de París, el taxista tomó una amplia avenida, era la Rue de Caulaincourt, cuando vi el rótulo que indicaba la calle se me pusieron los ojos como plato y le dije que nos dejase en el número 48, el hombre se sorprendió, pero actuando con absoluta discreción europea, al llegar al número requerido detuvo el auto y nos indicó cómo podíamos luego llegar a la parte más turística de Montmartre.

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Y es que el 48 de la Rue de Caulaincourt era la “Boulangerie Pâtisserie Boris”, la pastelería de los padres de Ladybug, y era tal cual salía en la serie, y estaba allí frente a nosotros, el local que mi hija no creía que existiese, pero que igual nos arrastró hasta allí para confirmar o desmentir su existencia. Mi hija bajó del taxi y su carita era impagable, sus ojos brillaban tanto que no pude evitar que los míos brillasen también.

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La “Pâtisserie Boulangerie Boris”, gestionada por Boris Lumé desde el año 2013, es un establecimiento con un siglo de funcionamiento, incluso forma parte de la lista de monumentos históricos de Francia. Según algunas informaciones que circulan por la red, esta pastelería aparece en la serie porque Thomas Estruc -su creador- es amante de las especialidades del lugar. También afirman que la famosa actriz Meryl Streep adora el Petit Choux -hojaldre relleno de nata- de “Pâtisserie Boris”.

pastisseridibujos-y-rela-1Mi marido sacó rápido el móvil de su bolso y se puso a tomar las pocas fotos que le permitió hacer la batería a punto de morir. Mi hija saltaba, gritaba en silencio y nos miraba agradecida.

La emoción no la dejaba ni entrar al local y cuando lo hicimos grande fue la sorpresa al encontrarnos con un joven y una mujer chinos dirigiendo el lugar. Hasta en eso la serie había sido fiel.

Mi locuaz y extrovertida hija fue incapaz de dirigirse ni al joven ni a la mujer, sólo me miraba con carita de “mamá pellizcame, mamá ayúdame”, así que tuve que ser yo la que preguntase si nos encontrábamos en la panadería pastelería de…., –“Miraculous Ladybug”, termino mi pregunta el joven al mismo tiempo que asentía con la cabeza; la mujer sonrió y mientras el shock de mi hija iba en aumento, compramos unos pastelitos porque quería pedirles una foto y no quería ser una fresca que sólo entra en busca de una imagen.

Pedimos lo primero que vimos en las estanterías, eran sendas masitas rellenas con trufa, pistacho y nata, estaban buenísimas, pero no recuerdo el nombre porque la emoción nos embargaba a todos, quizás era el Petit Choux de Meryl Streep. Luego de pagar les pedí si por favor podían tomarse una foto con mi hija que ya hiperventilaba, muy generosamente el joven y la mujer aceptaron y la sonrisa de mi niña era para enmarcarla. Sonreía con el alma.

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Fiesta y Crepes en el Sena

Luego de caminar de museo en museo -mi hija quiere ser dibujante y crear personajes e historias para Pixar así que ver pintura le interesa mucho, aunque no tanto como para caminar dos días por el Louvre sin protestar- el pedido de la crepe se volvió letanía y la razón esgrimida de lo más convincente: “estamos en Francia y no podemos irnos sin comer crepes porque las crepes son francesas”, insistía.

Después de un nocturno paseo a pie por el Sena, desde el Louvre hasta la Torre Eiffel, queríamos subir ese hermoso montón de fierro iluminado, ya lo habíamos hecho de día, pero queríamos ver París de noche, desde lo alto, iluminado por miles de puntitos de luz, unos quietos y otros en movimiento, unos dándole vida al mobiliario urbano y otros chisporroteando por las calles, dirigiéndose hacia algún lugar, nosotros no. Nosotros sólo mirábamos y pensábamos en crepes, mi hija no permitía que las olvidásemos.

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Al descender de las alturas y acabada la poesía, escuchamos por enésima vez: “tenemos que ir a comer crepes porque estamos en París “, así que a punto de la medianoche nos dirigimos a un puesto de crepes ubicado a orillas del Sena, porque el Sena de noche “es una fiesta” y su margen izquierda está plagada de bares y restaurantes llenos hasta los topes. Tras una larga cola y de hacer enfadar al cocinero porque no quería fotos, comimos las crepes más caras y olvidables que nos hemos comido jamás. Pero era una crepe francesa y a mi hija, durante los primeros 5 minutos, le supo a gloria.Ainacrep

Place des Vosges

Cumpliendo sus deseos y de casualidad, mi hija también pudo conocer la “Place Des Voges”, importante por ser una de las plazas más antiguas de París, aunque para mi hija sólo era otra de las locaciones de “Ladybug”. Originalmente conocida como “Plaza Real”, la “Place des Vosges” fue construida por orden de Enrique IV entre los años 1605 y 1612. El recinto fue inaugurado con una gran fiesta celebrando la boda entre su hijo, Luis XIII, rey de Francia y Ana de Habsburgo, quienes a su vez se convertirían en los padres de Luis XIV, el llamado “Rey Sol”.

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Esta plaza también es importante porque en uno de sus laterales encontramos la casa de Víctor Hugo, el célebre novelista francés autor de “Los Miserables”.

Destruida durante la revolución francesa y reconstruida entre 1818 y 1825, la “Place Des Vosges” es uno de los lugares más emblemáticos de Le Marais que, según la guía turística de la ciudad, es el barrio gay más importante de París y un eje comercial y artístico interesante, pues la zona está llena de galerías, tiendas, cafés y restaurantes; y todo diseñado con muy buen gusto, y, sobre todo, respetando el patrimonio histórico.

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No soy la mejor madre del mundo, ni la más dedicada, tampoco soy de aquellas que se priva de vivir porque la maternidad es la empresa más importante de toda mujer, no. Soy madre pero no he dejado de ser mujer y por eso admito que criar a un hijo es una de las tareas más complicadas, viajar con ellos lo es más porque se cansan, se aburren y lo quieren todo y nada, sin embargo, la cara de mi hija cumpliendo sus deseos en París no tiene precio y me ha hecho reconciliarme con la maternidad, por lo menos por unos días.

#NiUnaMenos saca roncha

Protestar en contra del feminicidio es vital, pero para algunos, los y las que marcharon en Perú este 12A sólo tenían una agenda perversa, roja y discriminadora.

La segunda edición de #NiUnaMenos en Perú, ha generado diversas reacciones en la red. Muchos y muchas -desde sus puestos de poder o sólo porque pueden, o porque las redes no son selectivas con los comentarios- se han llenado la boca en decir que esta marcha no servía de nada, porque no era saliendo a las calles que se iba a acabar con el feminicidio. Para muestra un botón encontrado en el muro de Facebook de alguien, de quien no tengo porque poner en duda ni su nivel de información ni de preparación.

Post de Facebook

“Desde que se hizo la anterior marcha “Ni una menos”, hace un año, la violencia contra la mujer no se ha visto disminuida, por el contrario aumentó, no solo por obra de la mano del hombre sino de la mujer, que al parecer, disfrutan al maltratar de diversa forma a su propio género. Lo veo todos los días en la televisión, en el facebook, en la prensa diaria . Sarta de hipócritas. No creo en estas marchas que se convierten en realities y en un lugar que lo consideran aparente para tomarse un selfie”.

Mi respuesta en Facebook

“Una cosa son los feminicidios y el maltrato ejercido contra la mujer en forma de violaciones y golpes, y otra cosa el ejercicio del “machismo” de algunas mujeres contra otras. Así pues no es comparable cegar la vida de una mujer o tomarla por la fuerza, a las críticas veladas o directas o a los juicios de valor de una mujer emitidos en contra de otra. Así que no creo que sea válida tu comparación para llegar a concluir que las marchas en defensa de la mujer son ‘inútiles, hipócritas y un pretexto para hacerse selfies’.

Miles de mujeres en nuestro país y millones en el mundo necesitan que se haga ruido, que se visibilice su sufrimiento. Y no son sólo las mujeres las que deben de salir a protestar los hombres de bien también deberían de hacerlo para mostrar su rechazo al abuso y asesinato de otro ser humano. El día que la misma cantidad de mujeres y de hombres estén en las calles caminando, gritando y agitando pancartas en contra del feminicidio, ese día podremos respirar un poco más tranquilas porque eso querrá decir que algo está cambiando, mientras tanto es mejor NO tirar piedras al tejado que no se ayuda a construir”. #NiUnaMenos

Réplicas varias

Las respuestas al post mencionado -en su mayoría- se sumaban a lo dicho por el dueño del muro, y es muy curioso porque tanto ellas como ellos manifestaban que las protestas en las calles de nada sirven. Y me vienen a la mente todas las marchas y protestas que se organizaron allá por el año 2000 para sacar a Alberto Fujimori del poder cuando él se atornillaba al asiento presidencial, y si no recuerdan algunos porque salimos a las calles fue que logramos expectorarlo.

A continuación la respuesta de una mujer que concitó mi atención: “Completamente de acuerdo … Una marcha o cien no van a parar con la violencia, se hace necesario tomar otras alternativas…”. Y sí pues las marchas directamente e inmediatamente no paran injusticias, el objetivo de una marcha es poner de manifiesto una situación anómala, es decir basta a una situación injusta, es luchar para acabar con un problema.

Mi respuesta a este comentario: “Obvio, las marchas por sí solas no detienen ni arreglan el problema, lo VISIBILIZAN y presionan para que formen parte de la agenda política del país y del mundo. Si en Londres a mediados del siglo XIX un grupo de mujeres no hubiese salido a protestar a las calles posiblemente las mujeres aún no tendríamos derecho al voto. ¿Te suena de algo la lucha de las sufragistas?

Por si tampoco no lo sabías, el Día de la Mujer, o el Día de la Mujer Trabajadora conmemora la muerte de 123 trabajadoras que protestaban en NY por tener una jornada laboral digna y un sueldo acorde con la misma. Ellas murieron quemadas en una fábrica porque no pudieron escapar a un incendio, ellas trabajaban encerradas –¿Malvinas?– o sea eran esclavas mal pagadas.

Así que si hoy puedes trabajar, tener un horario decente (sueldo no digo porque aún por el mismo trabajo cobramos menos que los hombres) e irte a casa sin esperar que alguien venga a quitar el candado también es por ellas, porque se atrevieron a manifestarse y a protestar”.

#SoyMujerNoFeminista ¡Auch!

Desde hace unos días se ha desatado en Perú una corriente en contra del feminismo que proviene de un grupo de mujeres. Ellas afirman que las mujeres feministas son unas dictadoras proabortistas y que promueven modelos que van en contra de la familia tradicional: mamá, papá, hijitos. Para ellas, el feminismo es poto, pichi, caca, pedo. Porque ellas -dicen- defienden los derechos de todos, no sólo los de las mujeres, por eso y porque saben de tecnología también tienen otro hashtag: #NadieMenos.

Durante estos días he leído todo lo que he tenido a mi alcance no sólo respecto a la creciente demonización del feminismo sino que he encontrado incluso comentarios de algunos y algunas que comparan al feminismo con el machismo, es decir papas con camotes. Y sí pues, ambos son comestibles pero uno es dulce y el otro no, así que no son comparables, no podemos decir que unos es más rico que el otro porque tienen gustos en las antípodas.

Lo mismo ocurre con el feminismo y el machismo, el primero lucha por condiciones de vida iguales para todos, el feminismo es horizontal, mientras que el machismo es vertical porque defiende la supremacía del hombre sobre la mujer. El machismo considera a la mujer como un ser débil y frágil que necesita la protección y aprobación del macho para existir y es en ese sentido que se ha desarrollado la sociedad desde tiempos ancestrales. Así que no, NO todos los “ismos” son iguales ni comparables.

¿Ni una menos: la marcha perversa?

Según un blog publicado esta semana, #NiUnaMenos tiene una agenda oculta, oscura y pervertida. “Hace un año se realizó en Lima la primera versión de la marcha feminista NI UNA MENOS. En esa oportunidad el tema que convocaba era un razonable rechazo a la violencia en contra de las mujeres. En apariencia nadie podía estar en contra de ese concepto. La violencia de un hombre contra una mujer es algo condenable desde todo punto de vista. Como otras tantas formas de violencia”, afirma el firmante de la nota.

Prosigue: “En esa oportunidad sin embargo advertimos que esa convocatoria no era más que una fachada, una máscara que el feminismo radical, uno de los brazos del neo marxismo, adoptaba, para cual caballo de Troya, introducir otras causas y otras banderas. Ingenuamente mucha gente marchó en esa oportunidad pensando que lo hacían en contra de la violencia hacia la mujer, ignorando que con su participación convalidaban una agenda perversa”.

Y me pregunto yo qué quiere decir el autor de la publicación con aquello de que la marcha es “una máscara del feminismo radical, uno de los brazos del neo marxismo”. ¿Qué es el feminismo radical, ¿no querer más mujeres asesinadas ni maltratadas? porque, que sepamos ese es el objetivo de la marcha. Por otro lado, en qué quedamos, no era que las feministas éramos “feminazis”, ahora somos “neo marxistas”. No pues, para luchar contra algo se han de tener muy claras las cosas porque volviendo al ejemplo de las papas y los camotes, NO podemos ser las dos cosas a la vez.

Luego de todo lo dicho también me pregunto: ¿hay una agenda política y social para desvirtuar la lucha feminista? Y me respondo: , porque las mujeres mejor tranquilitas en sus casas, haciendo la comida y cuidando a los hijitos, y si trabajan, pues bien, pero en puestos menores, cobrando poquito para que no tengan la tentación de descuidar ni el hogar, ni la educación de sus vástagos. Ellas están para ver como se encumbran sus maridos; porque así es la vida pues, porque “detrás de todo gran hombre hay una siempre gran mujer”. Al lado no, NO es lo normal.

Lo terrible es que desde cierto sector femenino se combata al feminismo, pregonando que la defensa de los derechos de la mujer no es otra cosa que el sometimiento del hombre y eso NO, NO y NO, porque todos somos iguales pues. Y , esto es tan contradictorio como el pobre de derechas, el trabajador misio ( sin dinero) que no vota a la izquierda porque son comunistas, y cada día le dicen que si no ve lo que Maduro hace en Venezuela, así que por si acaso, desde su miseria sigue votando naranja para no vivir en un país rojo como el demonio.

(naranja: color con el que se identifica al partido del expresidente Alberto fujimori y que encabezado ahora por su hija Keiko Fujimori -2 veces candidata a la presidencia del Perú- representa a la derecha peruana)

(foto:Andina)

 

Vive hace 20 años en la calle y afirma que él nunca morirá

Félix es un sin techo en las calles de Barcelona, pero se niega a que lo vean como a un mendigo. Dueño de un pasado delictivo y enfermo de VIH afronta con dignidad y mucho carácter la vida y la soledad

Traficante de drogas, ladrón, truhán, amante impertérrito, enviciado lector y hablador interminable, así es Feliciano Labinarrería, Félix para todo el mundo. Feliciano es el nombre de su padre y cada vez que lo menciona una maldición vomita. Feliciano no fue buen padre, ni buen marido, por eso, uno de los primeros recuerdos de Félix es su madre escapando de golpes y maltratos, con su hijos a cuestas, para luego reincidir.

“Algún día lo tengo que entrevistar”, es una frase que por años me repetía y le repetía a mi familia, cuando en nuestras visitas a Barcelona pasábamos por la autopista B-10 a la altura de Sant Adrià del Besós -ciudad del área urbana de Barcelona-  y veía un hombre al lado de la vía, viviendo en un auto viejo, rodeado por pequeñas estanterías llenas de libros, cacerolas, botellas, latas de cerveza y un pequeño y vetusto sofá.

Más de 5 años pasaron hasta que un día decidí hablar con ese hombre misterioso que verano e invierno estaba allí, al lado de la autopista, leyendo o cocinando o simplemente relajado mirando la vida y los autos pasar. “¿Podemos hablar?” – le pregunté; “sí claro” -contestó. “No eres la primera que me entrevista, hace tiempo estuvo por aquí un holandés y también me grabó porque yo no tengo problemas para hablar”.

Y la conversación fluyó durante más de un hora. Félix habló de su vida, de Francisco Franco -el dictador que sumió a España en uno de los periodos más oscuros de su historia- y hasta de la conquista de América y también de los americanos del norte. Félix es verborreico, expresivo, grita cuando se enfada y cuando no, también; y NO, no es un mendigo. Según dice, en sus más de 20 años en la calle nunca le ha pedido nada a nadie: “antes robo”, afirma.

Félix -una de las 900 personas que viven en la calle en Barcelona (Cifra Arrels Fundació)- no quiere techo, ir a un albergue ni se lo plantea, no quiere que lo controlen, ni que lo traten como a un desvalido. Félix tiene SIDA y cuando llegue el momento confiesa que la eutanasia será la solución. Ahora, cuando paso por la autopista B-10 ya no le veo. “Mamá el señor del coche ya no está y sus cosas tampoco”, dice mi hija desde el asiento trasero, y no sé si su momento ya llegó o simplemente se ha mudado.

Félix también podría estar en Andalucía, allí tenía a Cristina, una amiga a la que quería conocer para intimar como les apeteciera. Prefiero esta opción. Félix fue muy generoso conmigo, habló y habló, se vació y siguió hablando, talvez yo era la primera persona del día con la que hablaba o talvez porque explicar sus batallas -ciertas o inventadas- le hacía sentir vivo. Tan vivo como lo pueden ver y escuchar ustedes mismos.

Antes de escribir esta nota hice una búsqueda en Google del apellido de Félix pues no me sonaba de nada, y efectivamente no lo encontré -lo cual me resultó bastante extraño porque Google “todo lo sabe”- sin embargo, lo acepte como válido porque fue él mismo quien me lo dijo. Pocas horas después de publicar este blog, el apellido Labinarrería ya existe para Google.

Alumnos de una escuela secundaria de Catalunya protestan contra la homofobia

“Ser homosexual es tan antinatural como ser tuerto o cojo”. Esta frase, que parece salida de boca de uno de los integrantes del colectivo #conmishijosnotemetas, fue emitida por un profesor en una escuela secundaria de Catalunya. Acto seguido los alumnos a los que se dirigía abandonaron la clase.

Todo comenzó cuando este lunes, en la escuela Gili y Gaya de LLeida -una de las 4 provincias catalanas- el profesor de filosofía hablaba del amor y de los sentimientos en una de sus clases, el problema vino cuando se enzarzó en una discusión sobre las relaciones de pareja con un alumno.

Según ‘pontificaba’ el profesor, el amor de pareja sólo puede darse entre un hombre y una mujer. Un alumno se atrevió a cuestionarlo y le dijo que las relaciones amorosas también surgían entre personas del mismo sexo . “Eso sólo puede ser amistad”, dijo el maestro. Ante tal respuesta el alumno se levantó del pupitre y dejó la clase.

Pero lo peor vino después, el profesor perdió el decoro y le dijo al resto de sus alumnos que la homosexualidad era “antinatural”, así que de forma natural, en señal de protesta y en solidaridad con su compañero, la mayoría de los estudiantes dejó la clase a ver si así el “filósofo” reflexionaba sobre su revelada homofobia.

Por eso este miércoles, más de 200 adolescentes protestaron a las puertas del Instituto Gili y Gaya. Caras pintadas con los colores de la bandera LGTBI, carteles en los que se podía leer “love is love” y consignas a favor de la tolerancia fueron los protagonistas de una jornada en la que la indignación reinó.

“Señor profesor, la homosexualidad existe en 450 especies. La homofobia sólo en una. Las personas LGTBI no somo antinaturales, ni estamos enfermas. Las personas LGTBI queremos y follamos como queremos. Las personas LGTBI no permaneceremos calladas delante de las constantes agresiones que recibe nuestro colectivo”. (Palabras de uno de los alumnos del Instituto Gili y Gaya expresadas durante la protesta)

Además de salir a manifestarse, los estudiantes han denunciado al profesor ante la dirección del centro de estudios, y la directora les ha dado la razón. “El claustro educativo dice tolerancia cero contra la homofobia. Nuestra prioridad como proyecto educativo es formar personas libres, tolerantes y respetuosas”. 

Desde el “Departament d’Ensenyament”, responsable del sector Educación en Catalunya, se ha respaldado a los estudiantes y se ha dicho que el profesor quiere disculparse. Sin embargo, las disculpas no son necesariamente una muestra de tolerancia, nadie cambia de forma de pensar en 48 horas, menos en temas tan sensible como este.

Así que SÍ, en todas partes se cuecen habas, lo importante es cómo reaccionemos ante las muestras de intolerancia y hasta de indolencia por el bienestar de todos los integrantes de la comunidad. Las personas LGTBI existen, no podemos negarlas y mucho menos podemos impedirles desarrollarse social y afectivamente, eso SÍ que es ANTINATURAL.

 

Ojo de madre que todo lo ve

Soy hija de una mujer viuda, estricta y viuda; y ‘viudamente’ estricta, pues -que yo sepa-luego de la muerte de mi joven padre nunca se volvió a emparejar. “Tu padre fue demasiado bueno como para buscar a nadie más”, me dijo un día cuando yo la animaba a reencontrar la felicidad y no insistí más.

Mi madre es una mujer que con los años ha ido rejuveneciendo, a ella la criaron vieja, responsable, seria. Comenzó a trabajar cuando aún era una jovencita. Corte y confección estudió, no había para más en una casa en la que sólo trabajaba mi abuelo y había que mantener 7 hijos.

Cuando mi madre se casó lo hizo virgen, mi padre también y antes de concretar la luna de miel se pasó 4 noches en el bar del hotel bebiendo -lo que no había bebido en su vida- para coger valor. A la quinta noche mi madre no lo dejó salir de la habitación y tuvieron que enfrentar “el problema”. Así me lo contó mi padre, mi madre tal vez lo negaría.

Mi madre, obviamente, quería para su única hija lo que ella siempre creyó que era lo correcto, que llegase -como ella-  virgen al altar, y así me lo inculcó desde pequeña. “Una se casa de blanco porque el blanco es pureza y si tienes un novio te tiene que respetar, porque si te usa, luego te dejará tirada porque no te querrá para esposa”.

Y para asegurarse de que cumpliría su consigna, la de llegar virgen a un altar cualquiera, me asustaba: “Una madre sabe cuando su hija deja de ser virgen, se le nota en la mirada, porque deja de tener una mirada inocente, pierde luz. La mirada de una mujer es diferente a la de una niña”.

A los 17 años ingresé a la universidad y en un juego tuve que dar como prenda un beso, yo no sabía besar, nunca lo había hecho, esa fue la primera virginidad perdida. Luego me eché un novio hippie, conflictuado con su infancia, su adolescencia y su adultez, porque me llevaba unos años, y mi madre cual leona me defendió del ‘pecado’.

Y aunque yo ya tenía 22 años, intentó separarme del greñudo por todos los medios . Unos brujos le dijeron que el hippie me había dado algo, así que mi madre los contrató para ‘limpiar’ la casa. Un spray encontraron: “Esto es lo que le ha dado”, le dijeron; apretaron y el llanto corrió, era mi spray de pimienta para defensa personal.

Mi madre también recurrió a la ciencia. Me llevó a dos psicólogos que me hacían dibujar y ver figuras para ver cómo estaba de perturbada, finalmente le dijeron que estaba cuerda y que no había tratamiento para lo que tenía: juventud. Un día cansada de tanta presión materna y de tanta desconfianza llamé al hippie y le dije: “es hoy”.

Fue una tarde de lunes, o martes, no hacía mucho frío, nunca lo hace en Lima -después de pasar inviernos en Europa lo sé- yo tenía miedo, pero también curiosidad y ganas de experimentar aquello que mi madre tanto me prohibía, y por lo que casi todas mis amigas ya habían pasado o confesaban haberlo hecho para no quedar mal.

Dolió, sí, pero fue una experiencia bonita y cuando bajé de la nube recordé a mi madre y lo de la mirada. Volví a casa con el susto entre pecho y espalda y a la hora de la cena, a la mesa, estábamos sólo mi madre y yo. Ella y yo. Yo y ella. Ella hablaba de lo que había hecho por la tarde y yo le contestaba, pero no la miraba.

Y llegó el desayuno y desayunamos y yo no la miraba, la vista siempre en el plato y la concentración en ristre, no podía levantar la cara, ella vería que ya no era ‘inocente’. Mis ojos ya no tendrían la luz de la virginidad, ya no podría casarme de blanco -pero eso no me importaba- lo único fundamental era no mirarla, porque si no, ella lo sabría.

Veintidós años, sin virginidad y mi madre se equivocaba, mi inocencia seguía intacta. Me pasé varios desayunos, almuerzos, cenas y conversaciones sin mirarla a los ojos, hasta que un día mi concentración se relajó y sin pensarlo, nuestras miradas se cruzaron y ella no vió nada, ni luz perdida, ni mirada de mujer ‘pecadora’, ni nada de nada.

Le clavé los ojos, la miré por dentro, le ví el estómago y las tripas y ella no vió que yo ya no era virgen. Y la seguí mirando, le hablaba y le buscaba los ojos, la desafiaba, pero ella sólo me veía a mi, a su alborotada hija de siempre, a la que la volvía loca con su forma de ser y le pedía abrazos a toda hora, tal y como hace mi hija ahora.

En adelante hice mi vida como me convino, aprendí a cuidarme con la información que encontraba en libros y guías sexuales, sólo me asusté una vez por un retraso. Una tía me dió un té de aspirinas machacadas que luego confesó era un ‘placebo’ para que me relajara y dejara que la naturaleza hiciera su trabajo mensual. Y así fue.

A mi madre la criaron con rigor, nunca tuvo las cosas fáciles. De joven la sufrí, ahora sé que se moría de miedo, estaba sola y quería hacer de mí una persona buena y ‘decente’. Ya no la juzgo, sólo lamento que no me haya podido guiar y acompañar en hacerme mujer, pero le agradezco los sacrificios para hacer de mi quien soy.

Feliz día mamá.

Este blog también ha sido publicado en:

La Mula

La Voz del Muro

Hoy follo. Mañana juicio

(Este blog también ha sido publicado La Mula)

Con las etiquetas #HaySalida y #FuerzaEnMiVoz y ante cifras que delatan la nueva forma de acoso machista a través del teléfono móvil, el Ministerio de Salud español ha lanzado una campaña contra la violencia de género en adolescentes y entornos digitales. El objetivo, denunciar que el control del teléfono móvil por parte de la pareja es una forma de violencia a la que se ha denominado “violencia de control”.

Según el ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, en España, el 29% de adolescentes manifiesta haber sufrido control abusivo de sus parejas a través del teléfono móvil, por ello, desde ese departamento de gobierno se afirma que “el control del móvil por parte de la pareja es violencia de género”.

Decálogo del control de la pareja a través del teléfono móvil

1.- Acosar o controlar a tu pareja usando el móvil

2.- Interferir en las relaciones de tu pareja en internet con otras personas

3.- Espiar el móvil de tu pareja

4.- Censurar fotos que tu pareja publica y comparte en redes sociales

5.- Controlar lo que hace tu pareja en las redes sociales.

6.- Exigir a tu pareja que demuestre dónde está con su geolocalización

7.- Obligar a tu pareja a que te envíe imágenes íntimas

8.- Comprometer a tu pareja para que te envíe claves personales

9.- Obligar a tu pareja a que te envíe un chat con otra persona

10.- Enfado por no mostrar siempre una respuesta inmediata mediante chat

Los jóvenes españoles son más machistas que sus padres

Un estudio revela que los jóvenes españoles de ambos sexos son más machistas que los adultos pues el 32% de chicas tolera la violencia de control frente al 29% de la población femenina en general y el 34% de los chicos consideraban estas actitudes aceptables frente al 30% del total de hombres entrevistados. Así las cosas: los jóvenes españoles son más machistas que sus padres.

Por otro lado, una encuesta de Igualdad realizada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y la Secretaría de Estado de Igualdad el año 2015, concluyó que el 33% de los jóvenes españoles de entre 15 y 29 años, “considera inevitable o aceptable la denominada violencia de control”. Es decir, uno de cada tres jóvenes españoles asume como normal “impedir a la pareja que vea a su familia o amistades, no permitirle que trabaje o estudie, o vigilar sus horarios”.

Estas cifras preocupantes son las que han llevado al gobierno español a la realización de esta campaña. Según declaró, en su momento, la responsable de la Secretaría de Estado de la Igualdad, “la violencia de control coloca en situación de inferioridad y de dependencia a las mujeres y es una señal incipiente de situaciones más graves de maltrato”.

Según un estudio del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, el 28% de las jóvenes españolas entre 15 y 29 años sostiene que el hombre agresivo resulta más atractivo. Y un 30% de los hombres en esa franja de edad está de acuerdo con esta frase: “Cuando una mujer es maltratada por su pareja, algo habrá hecho ella para provocarlo”.

Entre el control y el machismo más extremo encontramos diversas expresiones que coartan y denigran a la mujer incluso con su anuencia, pues hemos sido educadas para creer que somos inferiores, y que no sólo nos debemos a los hombres, sino que además no debemos tomarnos tan en serio las frases sexistas y humillantes que nos rodean y menos si son dichas en el contexto de la broma y de la fiesta.

Paellas indigestas

De esto último da fe lo ocurrido en la última edición de las “Paellas Universitarias”. Cada año -desde hace unos años- se celebra las “Paellas Universitarias”, macro fiesta que es considerada el mayor evento destinado a la comunidad universitaria europea. Este año la fiesta, celebrada en Valencia, congregó a 27 mil jóvenes y en su página web aseguraba el “mejor ambiente”.

A esta fiesta los jóvenes pueden llevar todo el alcohol que quieran de casa, siempre y cuando lo lleven en botellas plásticas, para eso – según los organizadores del evento- había 250 personas encargadas de la seguridad del recinto y un “amplísimo equipo sanitario compuesto por personal médico y de enfermería, ambulancias y hospital de campaña”. El dispositivo se monta para atender comas etílicos y otras eventualidades.

Pero la característica más importante de la macro fiesta no es sólo la “diversión a raudales”, sino el despliegue de ‘slogans’. Los estudiantes de cada facultad – chicos y chicas- llevan camisetas con mensajes sexistas y machistas asociados a sus carreras. Así por ejemplo, la frase que da título a este blog “Hoy follo. Mañana juicio” la llevaban en el pecho los estudiantes de la facultad de derecho.

Camiseta-Paellas diseño lo que te pones

                                     Más frases para la eternidad

“Si quieres trabajo cómeme la de abajo”

“Un polvo sin mamada, una tortilla sin cebolla, un cristiano sin penalti, un día sin deporte”

“Diseño lo que te pones, decido lo que te quitas”

ejemplo-de-las-camisetas-de-la-fiesta-paellas-universitarias

Lo terrible del asunto es ver cómo las nuevas generaciones se toman a broma estas frases tan chocantes y disfrutan de la pachotada porque la fiesta lo vale. Y esto es peligroso, porque se está llevando al ámbito de la diversión afirmaciones vejatorias que luego podrían llevarse a la práctica, para seguir demostrando lo bien que se lo pasan y lo divertidos que son.

Violencia machista en los Sanfermines

En España son varias las fiestas que ponen en peligro no sólo la dignidad de la mujer, sino también su integridad. Una de las más conocidas es la Fiesta de San Fermín, más conocida como los Sanfermines, que cada año se realiza en la ciudad de Pamplona en Navarra. Se trata de una una celebración en honor a San Fermín de Amiens, pero que de santa no tiene nada.

Los festejos comienzan con el lanzamiento del chupinazo (cohete) desde el balcón del ayuntamiento. Congregados en la plaza principal, miles de jóvenes apretados hasta la asfixia esperan la controlada explosión, que da inicio a 8 días de descontrol. El vino corre por dentro y por fuera, y en medio de la borrachera y de la euforia las mujeres son zarandeadas, manoseadas y cuasi desnudadas. La fiesta ha comenzado.

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SAN FERMINES 2016 / FOTO: ELCONFIDENCIAL.COM

“Y entonces hay una especie de ataque de locura colectiva, y toda la ciudad da un vuelco en un instante: empieza el desmadre general y una borrachera colectiva matutina digna de verse”. Así describe el chupinazo la página web de los Sanfermines.

Durante el chupinazo, “el desmadre general” llega a la vejación y abuso de las chicas presentes. Las imágenes de las últimas ediciones de la fiesta son tan evidentes que los organizadores se han pronunciado al respecto. “En las últimas ediciones algunas personas se desnudan de alegría. Respétalos y respétalas, no toques a quien no quiere. En Sanfermin, NO, también quiere decir NO”.

Sin embargo, el año pasado 5 jóvenes fueron acusados por la violación de una chica de 18 años. De ellos uno es guardia civil y el otro militar. Los investigados violaron a la víctima por turnos, mientras se animaban a viva voz entre ellos, grabaron el acto y compartieron el vídeo en un chat de whatsapp. El magistrado a cargo del caso señala que además, “existen serios indicios de que se habrían usado sustancias destinadas para provocar la inconsciencia de la víctima”.

Cifras de los abusos cometidos durante la última edición de los Sanfermines

Cuatro violaciones fueron denunciadas durante la celebración de los últimos Sanfermines.

Cinco hombres fueron enviados a prisión provisional y otros siete fueron detenidos debido a denuncias por abusos y violación.

El ayuntamiento de Pamplona y colectivos feministas recibieron denuncias de 28 casos de agresiones machistas.

Durante los Sanfermines no sólo se agredió a mujeres. Un hombre presentó una denuncia porque otro le practicó una felación mientras dormía en la calle.

(Según el Ministerio del Interior, en España, cada 8 horas se denuncia la violación de una mujer)

…¿Y en Perú qué pasa?

A 14 mil kilómetros de distancia las cosas no son muy diferentes, las frases machistas, los piropos no solicitados, las “punteadas” en el transporte público (situarse detrás de una mujer en los autobuses para frotar el miembro viril en ella), las violaciones, las insinuaciones y presiones del jefe o de los compañeros de trabajo o clase, son cosas con las que millones de mujeres también viven a diario.

punteo bus brasil

AUTOBÚS EN LIMA / FOTO: MARIANA BAZO- REUTERS

Hace poco conocimos la existencia “Morbo Combi”, una página de facebook en la que sus integrantes compartían lugares, líneas de transporte, modalidades y consejos para “puntear” a mujeres de todas las edades; no se salvan por supuesto las niñas, que son siempre las más vulnerables y temerosas. Ante las denuncias en la red, esta página ya no está activa, sin embargo, otras similares gozan de buena salud .

                                 Punteo en facebook

Punteo feliz en Lima: Con 245 integrantes en su página, recomienda a sus usuarios a no obligar a nadie, “porque si no pueden acabar en la cárcel papus. Suerte”.

Punteo consentido en todo el Perú: Esta página cuenta con 110 seguidores y en ella podemos ver vídeos y fotos de chicas captadas de la cintura para abajo y obviamente de espaldas.

Punteo en Lima y Callao: Se presenta como un grupo de chicas “QUE NOS GUSTE PASARLA BIEN PERO SOLO CHICAS”. Sólo tiene 4 integrantes, de las cuales una es una chica brasileña y el ¿otro (a)? alguien que se hace llamar Mari Mari, y debajo de su nombre pone José María. Es un grupo cerrado.

Punteo consentido en Cuzco: Es un grupo cerrado de solo 2 integrantes cuyo único perfil visible es el de una chica. En la descripción de su página podemos leer: “amigos y amigas cree este grupo por que no creo que dar y recibir arrimones sea algo malo por que ahi chicos como chicas que lo disfrutamos y. Nos parece lo mas rico del mundo asi que espero que. Crescamos como grupo sin tabues”.

Punteo consentido en Arequipa: Grupo cerrado con sólo 5 integrantes

(No he corregido los ‘horrores’ gramaticales ni de puntuación porque siempre explican la historia detrás de la historia)

Más machismo en la red

Es necesario señalar, que en la red encontramos más lugares en los que las mujeres sólo somos el objeto a través del cual los hombres pretenden demostrar su poder. Dominación Machista, por ejemplo, es una página en la que se promueve el castigo de la mujer para disciplinarla, y a pesar que hace dos años Change.Orgcreo una petición de para cerrarla, aún vive y colea.

Cada día las cifras demuestran que las violaciones y abusos de todo tipo en contra de la mujer no disminuyen. Aumentar las penas tampoco ha logrado que los abusadores se repriman. Según la antropóloga Rita Segato “una violación no es un delito como todos los otros” […] “es un crimen de poder que sólo puede controlarse con más educación de género, con docentes capacitados, y con un abordaje integral, que abarque la violencia machista en sus varias formas”.

Otra de las cosas que es importante cambiar es nuestro lenguaje, sobre todo el de la prensa. En los informes periodísticos sobre la Morbo Combi y sobre acosadores que ofrecían trabajo a cambio de sexo, se referían a estas personas como “enfermos” y debemos entender que los violadores y abusadores no son ENFERMOS. La violación y los abusos sexuales son delitos tipificados en los códigos penales de casi todo el mundo, ergo, quien acomete estos actos NO es un enfermo, es un DELINCUENTE.

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